miércoles, 6 de julio de 2016

El Universo Estético de Ernesto García Cabral



El museo del Estanquillo presentara hasta el 31 de agosto la exposición: El Universo Estético de Ernesto García Cabral.


Ernesto García Cabral, también conocido como el “Chango Cabral”, es reconocido como uno de los grandes maestros de la caricatura mexicana del siglo XX. Promovió, tanto en México como en el resto del continente, del Art Deco junto con otras vanguardias europeas que trajo de su corta estancia en parís. Su obra se publicó en los periódicos y revistas más influyentes de su tiempo; abarcando la era de oro del cine mexicano, donde su arte se puede encontrar en los poster de las películas de Tin Tan o Jorge Negrete.

Retrato el México posrevolucionario y la idiosincrasia mexicana. En sus caricaturas se rompen clase, raza y credo; desnuda al mexicano producto de valores, tradiciones y costumbres: esencias más presentes y longevas que cualquier símbolo nacional presente. 

La muestra cuenta con una amplia variedad de retratos de figuras populares de su época, es simpático el estilo que puso Cabral a los retratos: su opinión de cada persona queda muy clara en cada uno de ellos. La exposición consta de 200 piezas. La mayoría procedentes de publicaciones como el Excélsior, Novedades, Revista de Revistas” (publicación donde Ernesto Cabral empezó a introducir el Art Deco en el país), Multicolor (donde destaco por su caricatura antimaderista durante la revolución) por mencionar algunos. 


Puede que sea una exposición algo escuálida, pero el saber del trabajo y vida de Ernesto Cabral lo vale. 

La exposición está abierta a todo público, miércoles a lunes de 10 a 18 hrs.




sábado, 4 de junio de 2016

Big O: un homenaje a los clásicos



Una mezcla interesante de temas con un estilo propio de occidente. 

Roger Smith trabaja como negociador en Paradigm City: la única ciudad que pudo reconstruirse después de un cataclismo que arrasó a la humanidad hace cuarenta años; el incidente no solo acabo con la mayor parte del planeta, también borro la memoria de todo ser humano o robot que pudiera haber sobrevivido. En esta ciudad las “memorias” de antes de la catástrofe cuentan su valor en oro, y como es de esperar, el trabajo de Roger es muy valorado. En caso de que las negociaciones se compliquen, Roger puede contar con Big O: un mecha colosal, producto de tecnología olvidada.


El guion corrió a cargo de Chiaki J. Konaka, mejor conocido por ser el guionista principal de Serial Experiments Lain. Amante de la literatura occidental, Chiaki llena la serie de referencias a películas y programas de televisión clásicos de occidente y a autores como H.P Lovecraft o Isaac Asimov. También demuestra influencias oriundas de su país: el género mecha y leves pinceladas de Osamu Tezuka en su estilo. 
 
La narrativa tiene tintes de contenerse; pero llega a abusar en exceso del narrador. El monologo interior de Roger es demasiado obvio y redundante, tiene un afán por citar y recitar contexto así mismo: hace que se pierda inmersión por lo artificial que se oye. En la primera temporada se pasa por alto porque los capítulos tenían una estructura episódica (lo sucedido en el capítulo era asilado de los demás) y servía como una introducción; mientras que en la segunda, la mayoría de los episodios ya tienen una narración corrida. Haciendo notar más este defecto.


Big O habla sobre el miedo y el caos que puede atraer lo desconocido y en última instancia la percepción que tenemos de la realidad. Sin embargo, este último (junto con sus batallas entre mechas) está metido a calzador y las interpretaciones pueden ser ambiguas. Aunque tampoco es terrible dejar que el espectador llene algunas de las lagunas. Dar más de una interpretación, en esta ocasión, me parce viable. 

Es evidente de donde viene la influencia de muchos de sus personajes; no obstante, se nota su esfuerzo por darles un carácter propio de sus alter egos americanos. No son tan complejos y oscuros como lo son los personajes de la serie de Batman, mas cumplen su papel y son carismáticos. Son una mezcla de tropos, interesante y amena a su manera. 

Al igual que sus personajes, el dibujo bebe mucho de la serie de la Warner Bros. Resaltan los fondos y sus detalles. Además de una variedad de colores que giran bajo un tono opaco, común en el cine Noir y al que también se hace homenaje. 


La mayor parte de la banda sonora se compone de Jazz (a veces con toques electrónicos) y Sinfónicas que acompañan peleas y momentos tensos. Una banda sonora maleable, contenida y dulce pero también puede ser explosiva, imponente e incluso coqueta. También se pueden encontrar cameos de otros temas clásico de películas y series. 

Big O resalta por lo curioso que es. Creado para un público occidental pero sin perder esa naturaleza de anime. Carismático es una buena definición: con mucho de otras cosas, pero atrayente a su manera

lunes, 2 de mayo de 2016

Batman v Superman: Dawn of Justice: para ver y olvidar



Esta reseña será en base en su valor cinematográfico, no tomare en cuenta los comics en que pudiera estar basado y con la advertencia de que quien hace esta reseña no tiene al género de los superhéroes en su santa devoción. En ese caso mejor les recomiendo un artículo del Blog del Maldad que habla de la película bajo esta perspectiva [Link aquí].

Están advertidos.


Siguiendo con los acontecimientos del hombre de acero, Batman v Superman cuestiona la moralidad de un dios, su repercusión social, el miedo ante un ser invencible pero humano y como Batman y este ser tendrán que dejar sus diferencias y encontrar un modo de coexistir para alcanzar un bien mayor… es broma: se la pasan mirándose feo mientras un adolescente infantil los manipula hasta llegar a el fanser… digo clímax. 

Toda la película es una petulante invitación al nuevo universo cinematográfico que quiere hacer DC. Pero falla al negarse a dar un mínimo de madurez a sus personajes, desarrollo, eventos y podría seguir; no puedo encontrar la seriedad que quiere transmitir.

Ejemplo: El frasco con el dulce de durazno de la tía mato la única secuencia decente en la película, los guionistas tenían que seguirle el juego a ese villano de mierda. Y hablando de él, Lex Luthor es lo peor. Hasta la propia película le da el avión muchas veces porque escucharlo es estresante. Parece un intento fallido de guasón de Ledger para pubertos que no puede hablar sin ser redundante y dar pena ajena.


El guion es una porquería, los diálogos son estúpidos y se dedican a decir lo obvio; podrían cambiarlos por la voz de trompeta que tienen los adultos en el dibujo animado de Charlie Brown y los harían más amenos y complejos.

No puedo negarlo, la acción es divertida; pero se disfruta casi hasta el final y es una película de dos horas y media, llega un momento donde casi oyes a la película rogando por que acaben con su existencia.  

Y las actuaciones mixtas: unas están bien; otras son un chiste. Tanta mierda que le aventaron a Ben Affleck para que al final su actuación sea de lo poco rescatable en esta película. Creo que es uno de los mejores "Bruce Wayne" que ha tenido alguna película de Batman; lástima que estuvo bajo el nombre del que de verdad tuvo que haber preocupado a la audiencia desde un principio: Zack Snyder. Si Warner Bros quiere seguir con este proyecto necesitan  descasarse de él, este tipo solo crea basura cinematográfica.

Esta película no sabe lo que es ni hacia dónde va, tiene sus delirios de seriedad pero no está dispuesta a despegarse del fanservice; por lo menos Marvel sabe usarlo y acepta lo que es. Esta tan mal dirigida que es hilarante, con eso puedo resumir la película: es un mal chiste.