martes, 11 de noviembre de 2014

Reseña de: Candyman



Una joyita olvidada del cine de horror de los 90, un ejemplo casi poético del género del terror que se ha perdido en con el paso de los años. Candyman, un clásico que ningún amante del terror debería pasar por alto.

 
La historia empieza con las investigaciones de Helen Lyle; una estudiante graduada de la Universidad de Chicago que está interesada en hacer su tesis sobre la leyenda de Candyman, un mito proveniente de los barrios negros de Chicago, un fantasma es invocado al decir 5 veces su nombre frente a un espejo. El interés de Helen crece después de enterarse de una serie de asesinatos que al parecer la gente de los barrios bajos debe a Candyman. En adelante, Helen se verá envuelta en una serie de asesinatos y eventos sobrenaturales que la acosaran hasta que ceda ante el espectro.
 

Las actuaciones son excelentes, dan un realismo a la atmosfera de la película, pero quien se lleva las palmas fue Tony Todd (como Candyman); hablando de atmosfera: la película está muy bien trabajada, los ambientes que reflejan los estratos sociales son muy fluidos y creíbles, en mi opinión le da un buen toque oscuro y frio al clímax de la película.

Lo mejor es el guion, se nota que Clive Barker superviso a Bernard Rose, en especial en los diálogos de Candyman, sus diálogos tienen ese aire de terror místico y poético que caracteriza mucho a Barker.


En conclusión, es una de esas joyitas del terror que no hay que dejar pasar: buen guion, dirección y reparto. Puede que para unos les pueda resultar algo lenta, pero como sugerencia personal, denle un vistazo, es un clasico del terror.


jueves, 6 de noviembre de 2014

Reseña de: Crossed



Hace poco escuche que no se debía diferenciar del género zombi el género de infectados. Bueno, ahora creo que Crossed puede ser el primer paso para marcar una diferencia entre ambos.

Llevaba un buen tiempo que se de la existencia de Crossed; pero no me dieron las ganas de leerlo hasta que descubrí que Garth Ennis era el guionista y con las buenas impresiones que tuve de él, con Predicador,  no pudieron aumentar más mis ganas de leerlo y saben que… no me decepciono en nada.


En un futuro cercano el planeta es azotado por una infección que convierte a la gente en psicópatas sin ningún rastro de humanidad o misericordia, marcados con una cicatriz en forma de cruz en sus caras. A diferencia de los zombis estos pueden usar herramientas (machetes, vehículos, armas de fuego, etc.), incluso llegan a organizarse en grupos con jerarquías bien definidas. 

Se narran los sucesos que acontecen a un grupo de supervivientes, diez meses después del inicio de la infección.

La narrativa es ágil y está muy bien llevada, el desarrollo de los personajes es uno de los mejores recursos de la historia, se siente el peso de esos diez meses en algunos de los ellos y el precio de la deshumanización en sus psiques a lo largo de la historia. Sin quitarles su carisma y mejorando o empeorando sus relaciones con los demás integrantes del grupo.


La historia y su desarrollo pose un drama bien orquestado. La violencia y la crueldad de las situaciones dejan muy presente la esencia de Ennis en el comic.

Los Crossed no se sienten como zombis, creo que una definición más próxima sería una infección que convierte a la gente en una versión recargada de los Renegados del Diablo y la familia de la Masacre de Texas, aderezada por un sadomasoquismo que haría llorar de orgullo y envidia al Marqués de Sade.

El dibujo, a pesar de no ser muy estilizado, no descuida la atmosfera de las situaciones (cuando tiene que ser errática y violenta o reflexiva y calmada lo hace bien).


Una queja podría ser las portadas, aunque la historia y sus situaciones son bastante crueles, no brilla tanto por su violencia estética como lo demuestran las portadas. Y eso podría decepcionar a algunos lectores que podrían haberse acercado más al comic por la violencia exagerada de las portadas.

En conclusión, Crossed me dejo un buen sabor de boca: personajes memorables, historia y  ambientación algo sencillas pero bien llevadas, muy buenas dosis de violencia y una de las mejores propuestas de infección que he oído en años.